SI ALGO he aprendido en mi autoescuela es que cualquier aspecto de la vida es m贸vil y m煤ltiple e interpretable, pero todo poder o sociedad, incluso los poderes m谩s democr谩ticos o las sociedades m谩s abiertas, son una confabulaci贸n para ordenar y centralizar y jerarquizar y reducir este gigantesco caos maravilloso. El g茅nero: lo reducen a hombre/mujer. El sexo: lo reducen a la heterosexualidad. La familia: al co帽azo seminal de madre y padre. El amor: a la pareja fiel. El territorio: a la puta naci贸n.
Cualquier persona que haya conservado la curiosidad y que haya sobrevivido al c谩ncer normalizador de la escuela, la iglesia, la familia o la patria, sufre en medio de estas tenazas sociales y tiene ganas de saltar y huir y correr y gritar renuncio,
renuncio a Espa帽a, devolvedme todo el mapamundi,
renuncio al hombre, deseo ensancharme,
renuncio al hetero, necesito tu barra de labios,
renuncio al amor de pareja, fuera barrotes,
renuncio a los cristianos, dadme m谩s dioses,
renuncio a la familia, basta de madres.