MIENTRAS LOS grafiteros bien peinados de Vodafone sigan pegando sus anuncios para insuficientes en el metro de Madrid, y publicientos carteles con mensajes vacĂos y con ĂĄnimo de lucro ensucien los paneles y marquesinas de la ciudad; mientras a la salida de las autopistas, con grave peligro para los conductores, se sigan instalando anuncios inacabables de multinacionales, y no se autoricen calles para que cualquier persona pueda pintar o escribir lo que le plazca, sea mensaje, tag o modigliani, como sucede en Londres, MĂșnich o Amsterdam; dicho de otra manera, mientras en Madrid se continĂșen concediendo soportes pĂșblicos a empresas privadas para que los manchen con lemas usureros y borreguiles, pintar con spray o rotulador en los espacios pĂșblicos no solo no es delito sino que es un ejemplo de desobediencia y dignidad ciudadana al que habrĂa que acudir con los niños de la mano. No hay que olvidar en esta guerra blanda que ellos son los que hacen de nuestra ciudad un vertedero consumista y nosotros solo queremos que vuelva a ser un patio de recreo ⇒que ellos son el photoshop y nosotros la carne y hueso ⇒ellos los mensajes majaderos y nosotros la denuncia insolente ⇒ellos los solo legales y nosotros los legĂtimos.