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DOS DE los mejores diarios del mundo, The Guardian y The New York Times, no permiten opinar a los lectores en al menos el 80% de sus noticias. Esto indica dos cosas:

a) El periodismo de calidad no se puede arrodillar ante el n煤mero de clicks que hacen los opinadores, por mucho que se pierdan ingresos publicitarios. 
b) Para contar con mejores comentarios de los lectores, que son una de las medidas de calidad de un diario, es esencial que se opine poco y despu茅s de haberlo pensado mucho.

Pasemos ahora a Espa帽a. All铆 se permite opinar en todas las noticias, incluso los diarios m谩s grandes son incapaces de renunciar a los ingresos publicitarios que dependen del n煤mero de clicks. Si a la barra libre opinante le a帽adimos que los titulares vienen con sesgo partidario y que los departamentos de censura brillan por su ausencia, ocurre que las r茅plicas y contrarr茅plicas zafias se multiplican y puede pasar (de hecho pasa con normalidad) que las opiniones mejor valoradas por los lectores sean opiniones xen贸fobas, machistas o transf贸bicas. Un comentario que en NYT no se admitir铆a nunca y que en The Guardian ser铆a censurado en cerocomados, ¡en Espa帽a puede ser el comentario mejor valorado por los lectores, incluso en sus diarios m谩s "serios"! ¡Se premia la trifulca! La consecuencia m谩s habitual de confundir la libertad de expresi贸n con la libertad de agresi贸n es que la gente culta y educada acaba huyendo de estos foros y los m谩s primates entre los primates se adue帽an de ellos. Todo en nombre de la sacrosanta ganancia econ贸mica que genera el click. 

NUNCA ME voy a olvidar de que los medios espa帽oles progubernamentales, durante los primeros meses de la crisis del coronavirus, renunciaron al periodismo y trataron de presentar la pandemia como la ca铆da inopinada de un meteorito en Espa帽a. Ante esta desgracia inevitable, nos sugirieron sus plumillas, la buena gente se une y se solidariza, pero los oportunistas y carro帽eros critican y tratan de sacar provecho. "Espa帽a es el 煤nico pa铆s del mundo donde la oposici贸n ataca al gobierno a cuenta de la pandemia", nos dec铆an sus corifeos, que solo deben leer diarios espa帽oles (la realidad es que tanto la oposici贸n estadounidense, brit谩nica o brasile帽a cayeron sobre Trump, Boris Johnson o Bolsonaro con mayor virulencia que sobre S谩nchez).

La izquierda espa帽ola oficial es la misma bola de grasa que la derecha. Los medios de izquierdas son tan pinochianos (de Pinocho, no de Pinochet) como los de derechas. La lucha ideol贸gica en Espa帽a es como un partido Real Madrid vs Barcelona: no hay votantes, solo hinchas; no hay individuos, solo aficiones; no hay intenci贸n de llegar a un acuerdo, solo la de mantener el enfrentamiento una vez que se han olvidado sus causas.