ME TOC脫 ser presidente, hace dos d茅cadas, de una mesa electoral en Lauros, y puedo decir que las posibilidades de fraude son casi inexistentes, incluso en el caso de que votes a un partido peque帽o de esos que no llevan apoderados a las mesas. Las denuncias de tongo electoral por parte de algunos votantes de Vox no son privativas de la ultraderecha: hace tres a帽os fueron votantes de Podemos los que colgaron v铆deos en las redes sobre un supuesto pucherazo, creando una conspiranoia de tal calibre que hasta tuvo que salir Pablo Iglesias a desmentirlo. Estas acusaciones de fraude nacen, en mi opini贸n, de la impotencia de la derrota, y son inventadas por personas que viven en parroquias donde todo el mundo es como ellos, piensa lo que ellos y vota como ellos. Si yo voto a X, si todos mis amigos votan a X, si toda mi familia y conocidos votan a X, ¿c贸mo hemos podido tener unos resultados tan pobres?, se preguntan con irritaci贸n estos votantes, cuando en realidad, si fueran autocr铆ticos, tendr铆an que hacerse una pregunta muy distinta: ¿c贸mo podemos ser tan primates y fan谩ticos y sandios que, habiendo cinco partidos grandes en Espa帽a y hasta siete u ocho en algunas comunidades aut贸nomas, las 煤nicas personas que conocemos son aquellas que piensan como nosotros y votan como nosotros?
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UNO TIENE que aferrarse al individuo si no hay m谩s remedio, pero el individuo en el que yo creo es el que avanza hacia el ciudadano, que es el t茅rmino que supera las contradicciones entre el yo y el nosotros, seg煤n la definici贸n de Rousseau, y como ciudadano me he mostrado siempre favorable a crear grupos y a participar en ellos, al punto de que yo mismo he fundado cuatro desde que estoy en Madrid. Sin embargo, mi prevenci贸n ante algunos grupos procede de que muchas veces aspiran a eternizarse y a esencializarse, de modo que invierten su prop贸sito inicial y dejan de atender los objetivos por los que se constituyeron. A partir de ah铆 las personas que los integran devienen en s煤bditos, las ideas descienden a ideolog铆as, las funciones se vuelven burocracias y la perpetuaci贸n del grupo se erige en el 煤nico objetivo posible. Y ah铆 s铆 que no. Contra esos grupos me opongo y me sublevo. Pero no por vedettismo de individuo. Solo por dignidad de ciudadano.
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